Durante 20 días una familia de 25 casi 34 tuvo que convivir con una pileta de aguas servidas provenientes de las cloacas de una construcción lindera. Según relataron, hicieron los reclamos a través del teléfono 147, en el área de Medio Ambiente de la Comuna, y en Absa, pero sin obtener una solución hasta hoy.
“Cuándo se instalaba una fibra óptica se rompió un caño, al principio salió agua, después hubo un olor muy fuerte y a lo último ya se veía materia fecal proveniente de la esquina”, contó Pedro Verza, uno de los vecinos afectados.
El anegamiento fue tan importante que los propietarios de ese inmueble tuvieron que mandar a hacer una pequeña zanja hacia la calle para que esos desperdicios cloacales no ingresaran a la casa. Pero durante mucho tiempo se vieron obligados a sortear los charcos de la manera que se pudiera y a pisar esas suciedad que trasladaron hacia el interior de su vivienda.
Por otra parte, se indicó que durante los días que permanecieron las veredas inundadas el olor fue penetrante e insoportable.
Además se observó la presencia de moscas y otros insectos, algo que alarmó a la gente de la cuadra por la posible transmisión de enfermedades.
“Estaban instalando una fibra óptica para el edificio, pero cuando observaron que se rompió un caño deberían haberlo arreglado en el momento y no esperar hasta hoy, que vinieron unos operarios, todo después de que nos cansamos de llamar a la Municipalidad, a Absa y hasta a la encargada de ese edificio”, agregó el vecino.
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